Hay personajes que son peligrosos para el poder, que se convierten en símbolos de resistencia y como tal, gozan del respaldo de la mayoría de la población. Los nuevos dueños del Perú ven en esas personas una amenaza a sus privilegios, a sus impunidades, y tratan de someterlos o anularlos. En cierta oportunidad oí decir a un cínico que cuando se trata de despedir a un trabajador siempre se puede encontrar un pretexto. Ese cinismo corre en todos los niveles de quienes tienen poder transitorio.
En más de una oportunidad sostuve que en este régimen, los que tienen poder político, cuando hay acusaciones en su contra, no se defienden, prefieren despedir al acusador, desactivar equipos de investigación; de modo que ya no tengan que afrontar juicios. Es un modo inédito de ganar impunidad sin tener que defenderse.
El Juez Richard Concepción Carhuancho se hizo famoso por liderar casos de megacorrupción donde se encuentran involucrados fuertes poderes económicos y políticos, dictó medidas restrictivas de gran impacto y prisión preventiva en casos de acusación fiscal por lavado de activos en el poder: contra Ollanta Humala, Nadine Heredia y Keiko Fujimori. Emitió resoluciones de gran extensión durante maratónicas audiencias públicas en lucha contra la impunidad.
En la clausura de un evento jurídico organizado por el portal LP Derecho, el Juez cantó “Triciclo Perú”, ese rock-alegoría a la informalidad peruana compuesto por Hernán Condori, el conocido Cachuca, que lo gravó con los Mojarras. Antes de su interpretación dijo “Tengo un sueño para el Perú, como Luter King, que tus hijos, mis hijos, nuestros hijos, no sean juzgados por su color de piel: blanco, negro, marrón; sino por sus propios méritos, por su propia valía” El atrevimiento de cantar le valió 6 meses de suspensión con una investigación abierta.
También se le acusa de haber utilizado la figura de Nicanor Boluarte en una exposición académica sobre prisión preventiva y luego haber pedido retirar dicha imagen del video de la exposición. Y finalmente por haber dictado charlas en instituciones de educación superior distintas a la Universidad. Pretextos pueriles para deshacerse de quien es una piedra en el zapato de los políticos que tienen rabo de paja.
El juez Richard Concepción Carhuancho también es encausado por inaplicar la ley que prescribe delitos de lesa humanidad, invocando el control difuso ante leyes inconstitucionales que no están alineadas con el derecho internacional. Así está establecido en nuestro orden jurídico, pero fue suspendido por seis meses, que podrían concluir con su destitución. Muchos ven en esa suspensión una venganza adelantada de lo que se va configurando como un nuevo régimen totalitario en el país.
Vivimos tiempos oscuros donde los intereses particulares vulneran las leyes con facilidad, tenemos una democracia suspendida que es necesario recuperar para las mayorías, para que no sea parcializada y con nombre. Luego del destrozo de la institucionalidad que realizó este congreso espurio, va a ser largo el camino. Como dijo Cachuca, “muchos zapatos vamos a gastar para llegar.”



