
“Hoy estamos operando al tercer paciente”, precisó Eneida Victoria Melgar Humala, jefa del Departamento de Cardiología y Cirugía Cardiovascular del Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja, durante la jornada médico-quirúrgica que se desarrolla en el Hospital Regional Miguel Ángel Mariscal Llerena. Hasta el momento, tres niños con cardiopatías congénitas ya fueron intervenidos en Ayacucho por un equipo multidisciplinario de 16 profesionales. Inicialmente fueron evaluados 12 menores, de los cuales nueve calificaron para una valoración presencial y finalmente cinco fueron seleccionados para ser operados durante esta semana, con la posibilidad de incorporar un sexto paciente si las condiciones y el tiempo lo permiten.
La descentralización permite que determinadas cardiopatías congénitas de leve y mediana complejidad puedan resolverse en Ayacucho sin obligar a las familias a trasladarse hasta la capital. Sin embargo, la región todavía presenta limitaciones para asumir pacientes de bajo peso, con desnutrición, insuficiencia cardíaca u otras condiciones que requieren una recuperación más prolongada y que deben ser derivados a Lima. “Ayacucho todavía no está en condiciones la unidad posoperatoria” sostuvo la especialista.
La detección temprana resulta clave, pues estas enfermedades pueden afectar el crecimiento, estado nutricional y capacidad física de los menores. Según Melgar, alrededor de 4,800 niños nacen cada año en el Perú con cardiopatías congénitas y aproximadamente el 60% presenta problemas que podrían ser solucionados en regiones que cuenten con las condiciones necesarias. “Hasta antes del 2023 todos los niños llegaban al Instituto de Salud del Niño San Borja y prácticamente las camas eran insuficientes”, manifestó. Desde entonces, ocho regiones han sido identificadas para realizar estas intervenciones como parte de la descentralización, mientras los casos de alta complejidad continúan siendo atendidos en Lima.


