
La expansión internacional del cultivo de quinua plantea nuevos desafíos para Ayacucho que se mantiene como el principal exportador peruano de quinua orgánica, aunque Puno lidera la producción general. Países como España, Países Bajos y Francia también vienen incorporándose a este cultivo, por lo que la diferenciación del producto ayacuchano cobra mayor importancia para conservar su presencia comercial.
“Actualmente hablamos de más de 72 países que ya siembran quinua, pero lo que valoran de nosotros es el tema orgánico”, explicó Juan Víctor Flores Martínez, presidente de la Mesa Técnica Regional de Granos Andinos.
La producción regional tiene un potencial estimado de entre 7 mil y 10 mil hectáreas, donde destaca el trabajo de pequeños productores y familias dedicadas al cultivo. Frente a competidores que producen quinua convencional, Flores señaló que la certificación orgánica y los resultados de los análisis realizados al producto constituyen ventajas para acceder a mercados exigentes.
A diferencia de otros cultivos expuestos a fuertes fluctuaciones, la quinua mantiene precios relativamente estables durante los últimos seis a ocho años, condición que permite sostener los ingresos de las familias productoras. “Podemos decir que la quinua ha generado una economía estable para nuestros productores del campo y dinamiza la economía local”, destacó Flores.


