
El 46 % de los egresados universitarios que trabaja se encuentra subempleado, es decir, laboran 35 horas o más, pero sus ingresos no alcanzan para cubrir una canasta básica de consumo, según datos expuestos por Es Hoy y Apoyo Consultoría. A ello se suma que casi 80 % de los jóvenes que trabajan lo hace en la informalidad y que la tasa de desempleo entre los menores de 24 años llega a 12,3 %. En paralelo, 87 % de las empresas señala tener dificultades para contratar personal calificado.
Ante este escenario, se propuso otorgar un subsidio tributario al primer empleo juvenil formal mediante una deducción adicional en el Impuesto a la Renta. El beneficio sería temporal, gradual y tendría un tope de dos Remuneraciones Mínimas Vitales (RMV), sin reducir el salario ni los derechos laborales.“La idea de la medida es igualar esos costos pero que el costo no sea subido por el joven a través de la pérdida de sus derechos”, explicó Raúl Andrade, gerente de proyectos de Apoyo Consultoría.
Con un sueldo de S/1.130, la empresa podría deducir S/1.130 adicionales de su renta imponible; con S/1.700, la deducción sería de S/560. Según la propuesta, el incentivo permitiría generar 35,000 empleos formales juveniles y tendría un costo fiscal directo equivalente a 0,15 % de la recaudación actual del Impuesto a la Renta.
Además, se planteó fortalecer la plataforma Mi Carrera del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE), con información sobre ingresos reales, empleo formal, tiempo de inserción laboral y demanda por carrera e institución. Andrade señaló que existe un “desalineamiento entre la formación que los jóvenes están recibiendo en las instituciones de educación superior y las necesidades de las empresas”.


