
La reciente declaratoria del Santuario Histórico de la Pampa de Ayacucho como Patrimonio Cultural de la Región Andina marca un nuevo escenario para uno de los principales símbolos de la independencia sudamericana. El reconocimiento permitirá acceder a mecanismos de cooperación, financiamiento y promoción internacional que podrían fortalecer el desarrollo turístico y cultural de la región. “Este nombramiento es un inicio y estamos seguros de que muchas instituciones se van a ir sumando para fortalecer nuestra cultura, nuestras tradiciones y el turismo”, afirmó Alejandro Mancilla, presidente de la Cámara Regional de Turismo de Ayacucho (Caretur).
El dirigente destacó que la Pampa de Ayacucho ya es uno de los destinos más visitados de la región y que esta distinción puede convertirla en un referente turístico de mayor alcance.“Nos encantaría que internacionalmente sea más reconocido porque eso nos serviría muchísimo para fortalecer una actividad tan importante como el turismo”, señaló.
Además, explicó que el reconocimiento facilitará la gestión de proyectos para mejorar la infraestructura de Quinua y promover investigaciones históricas y ambientales vinculadas al santuario. Sin embargo, Mancilla advirtió que el nuevo estatus también obliga a redoblar esfuerzos para mejorar las condiciones del destino.
“Quisiéramos que las futuras autoridades le den más interés al patrimonio cultural y al turismo porque todavía falta inversión para implementar mejor estos espacios”, sostuvo. En ese sentido, consideró necesario ampliar la oferta cultural y museográfica de Quinua para que los miles de visitantes que llegan cada año conozcan con mayor profundidad la trascendencia histórica de la Pampa de Ayacucho.


