
La educación técnica busca brindar a los estudiantes herramientas para generar ingresos mientras continúan su formación profesional. John Yaranga Almeida, jefe de Taller de Diseño Industrial del colegio Mariscal Cáceres, explicó que los alumnos desarrollan productos mediante carpintería, diseño en dos y tres dimensiones, sublimación, corte láser e impresión 3D. “Lo que hacemos en el colegio es brindarles los principios de esta educación técnica para que ellos también puedan autosostenerse”, señaló.
Durante la Semana de la Educación Técnica, la institución también presenta trabajos elaborados por sus estudiantes, entre ellos lámparas y portarretratos fabricados con papel reciclado. Almeida indicó que identificaron que el colegio genera alrededor de una tonelada de papel y plantearon utilizar este residuo como materia prima. “Hemos visto esa realidad problemática, tal vez para darle este tipo de solución”, sostuvo.
Los estudiantes reciben ocho horas semanales de formación práctica en especialidades como carpintería y diseño industrial. Al culminar el quinto año, además de sus certificados regulares, obtienen certificados modulares que acreditan las competencias adquiridas y pueden servirles para acceder a oportunidades laborales o desarrollar actividades productivas. La institución obtuvo además cuatro premios nacionales de innovación educativa que permitieron incorporar maquinaria y equipos para fortalecer los talleres.


