
«Nuestra mayor preocupación son las más de 27 mil alpacas que tenemos en la provincia. Si las bajas temperaturas se intensifican, podríamos enfrentar abortos, pérdida del piso forrajero y mortandad de camélidos, ovinos y vacunos, con un fuerte impacto económico para las familias altoandinas», advirtió Wilver Tenorio Lagos, director de la Agencia Agraria de Paucar del Sara Sara. Explicó que el seguimiento permanente a los reportes del Senamhi busca anticipar los posibles efectos de un fenómeno climático que también podría comprometer la disponibilidad de alimentos para el ganado.
El funcionario señaló que la agricultura tampoco estaría exenta de las consecuencias, especialmente en uno de los cultivos más representativos de la provincia.
«El maíz de Paucar del Sara Sara es uno de los cultivos más sensibles frente a estos cambios climáticos. Sin embargo, confiamos en que las variedades andinas, desarrolladas durante generaciones, tienen cierta tolerancia que les permitirá enfrentar mejor estas condiciones», sostuvo.
No obstante, precisó que las bajas temperaturas y la alta insolación podrían afectar el inicio de la próxima campaña agrícola y disminuir los niveles de producción. Frente a este escenario, Tenorio informó que el sector Agricultura viene coordinando acciones preventivas para reducir el impacto en las zonas más vulnerables.
«Ya se trabaja en un plan de contingencia que será elevado al Gobierno Regional y al nivel nacional para responder oportunamente si este fenómeno afecta a nuestros productores. La prevención será fundamental para proteger la actividad agropecuaria de la región», enfatizó. Exhortó a los ganaderos a almacenar forraje y mantenerse informados sobre los reportes meteorológicos para enfrentar de mejor manera cualquier eventualidad climática.


