
La delincuencia, la extorsión y la inseguridad ciudadana se han convertido en la principal barrera para el desarrollo de las microempresas en el Perú. Según un estudio de Ipsos para ComexPerú, el 52 % de estos negocios considera que estos problemas afectan su actividad, por encima de otras dificultades como el exceso de trámites, la burocracia estatal, la corrupción de funcionarios y la alta carga tributaria.
Patricia Rojas, directora de Asuntos Públicos de Ipsos Perú, explicó que la inseguridad afecta especialmente a negocios con atención directa al público, como restaurantes, bodegas y peluquerías, debido a los costos asociados a este problema. La situación también alcanza a empresas de mayor tamaño: el 53 % de las pequeñas y medianas empresas identifica la delincuencia, la extorsión y la inseguridad como una de sus principales preocupaciones, mientras que en las grandes empresas el porcentaje llega al 66 %.
El estudio también advierte que la inseguridad se suma a las dificultades para avanzar hacia la formalización. En este contexto, Jaime Dupuy, director ejecutivo de Comex, señaló que las microempresas enfrentan distintos costos vinculados a su actividad. “Las microempresas manejan en el día a día hasta tres cajas. Una caja económica de los pagos del día, una caja para corrupción (de funcionarios) y otra para la delincuencia. Es insostenible”, apuntó.


