
El proyecto de la carretera Minascucho–Rosaspata ejecutado por el Gobierno Regional de Ayacucho avanza en diferentes frentes, pero la promesa de culminarla en diciembre dependerá del cumplimiento efectivo del cronograma y de la disponibilidad presupuestal. “Si están programando bien con todo el tema presupuestal y los trabajos, en diciembre estaría terminando”, señaló Ulises Bautista Salvatierra, alcalde de Chiara. Actualmente, el asfaltado ya llegó a sectores próximos a Allpachaka y al segundo tramo del puente Cachi, mientras continúan las labores en otros puntos de los 23 kilómetros proyectados.
El cumplimiento del plazo resulta clave para una obra que busca beneficiar directamente a más de 23 mil habitantes de Chiara, Los Morochucos y Vinchos, además de mejorar la conexión hacia Andahuaylas y Vilcashuamán. Sin embargo, el avance de la infraestructura no solo dependerá del asfaltado, sino también de la culminación de alcantarillas, muros de contención, badenes y cunetas, componentes necesarios para garantizar su funcionamiento y conservación. “Siempre con algunas dificultades, esperemos que se culmine al 100 %”, sostuvo el alcalde.
Más allá de la promesa de entrega, el reto será asegurar que la carretera termine con todos sus componentes y pueda mantenerse operativa frente a las lluvias y el incremento del tránsito. La obra es considerada estratégica porque ampliará la conexión vial de Ayacucho con Apurímac y Cusco, pero cualquier retraso volvería a postergar los beneficios esperados para productores, transportistas y población. “No solamente para Chiara o para los pueblos vecinos”, afirmó Bautista Salvatierra, al remarcar que el impacto de esta vía trascenderá los límites del distrito.


