
En un contexto marcado por la inseguridad y las limitaciones fiscales, el próximo Gobierno deberá priorizar la estabilidad macroeconómica para evitar una mayor crisis social y económica en el país. “Cuando hay estabilidad macroeconómica los inversionistas piensan en el país y dicen aquí puedo invertir porque existe confianza”, enfatizó el economista Raúl Vegas Moralesy precisó que la independencia del Banco Central de Reserva y el control de la inflación han permitido mantener bajo el riesgo país y proteger el poder adquisitivo de las familias peruanas.
Sin embargo, advirtió que la estabilidad económica por sí sola no es suficiente si no viene acompañada de inversión y generación de empleo en las zonas más vulnerables. “Tenemos un país donde casi el 60% de personas la pasa mal y las brechas sociales se han abierto mucho más”, detalló Vegas. El Estado debe orientar el crecimiento económico hacia sectores rurales que todavía carecen de agua potable, desagüe y servicios básicos, situación que continúa afectando la salud y calidad de vida de miles de familias.
Asimismo, el especialista explicó que mantener reglas claras y seguridad jurídica resulta clave para atraer inversiones privadas que permitan dinamizar la economía nacional. “Un país que respeta sus leyes y sus contratos es un país que va a desarrollarse”, resaltó, aunque el Estado también debe renegociar mejores condiciones económicas en determinados contratos para incrementar beneficios para el país sin afectar la confianza de los inversionistas. Finalmente, aseveró que una inflación controlada y tasas de interés estables permiten a las familias planificar sus gastos y acceder a créditos en mejores condiciones.


