
“Fuimos a la parroquia de Huamanguilla a recoger documentación que data desde 1790 hasta 1930, principalmente libros de matrimonios, bautizos y defunciones que son fundamentales para reconstruir nuestra historia e identidad”, manifestó Cristian Silvera Curi, director del Archivo Arzobispal de Ayacucho. Los registros constituyen una valiosa fuente para investigaciones genealógicas, estudios demográficos y la recuperación de antecedentes familiares anteriores a la creación del registro civil.
El trabajo forma parte de un proceso de rescate documental que la institución desarrolla desde hace aproximadamente dos años en distintas localidades de la región. “Hemos podido recuperar documentación de Quinua, Luricocha, Sivia, Vilcashuamán, Santillana, Huanta y ahora de Huamanguilla”, enfatizó Silvera. Muchos de estos archivos corren riesgo de desaparecer por el paso del tiempo, el desconocimiento de su valor histórico o por haber sido retirados de sus lugares de origen.
El director del Archivo Arzobispal advirtió que numerosos documentos históricos terminan perdiéndose pese a su enorme importancia cultural y patrimonial. “Cuando los documentos adquieren valor histórico es precisamente cuando menos importancia les damos y permitimos que se deterioren o desaparezcan”, indicó. En ese sentido, exhortó a la población a acercarse a la institución si posee documentación antigua en sus hogares, a fin de garantizar su conservación y contribuir a la preservación de la memoria histórica de Ayacucho.


