
La pobreza monetaria alcanzó al 25.7 % de la población peruana en 2025, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). La cifra representa una reducción frente al 27.6 % registrado en 2024 y permitió que 567,000 personas salieran de esta condición. Sin embargo, el 32.8 % de la población permanece en situación de vulnerabilidad y podría caer nuevamente en esta condición ante dificultades económicas.
La investigadora del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), Carolina Trivelli, señaló que los hogares más vulnerables deben asumir gastos adicionales para acceder a servicios esenciales. “Si tú eres una persona en situación de pobreza, tienes que gastar tres pasajes en vez de uno para lograr conseguir la misma cita [médica] (…) Y simplemente el hecho de tener que ir tres veces es un costo que puede ser prohibitivo”, indicó.
A estas dificultades se suma el impacto en la alimentación de los hogares. Según Trivelli, “lo que estamos viendo ya por muchos años es que las familias están ajustando su consumo alimentario, en cantidad, pero sobre todo en calidad”. La especialista explicó que muchas personas reducen la ingesta de proteínas y optan por productos más baratos para enfrentar la falta de recursos.
Aunque regiones como Madre de Dios registran una de las menores tasas de pobreza del país, con 7.3 %, en Lima Metropolitana la pobreza extrema aumentó de 3.3 % a 3.6 %. Esto refleja que la recuperación económica todavía no se traduce en mejores condiciones de vida para todas las familias.


