
«Uno de los principales problemas que enfrentamos es la carretera de Quinua a San Francisco. Es una vía olvidada que dificulta sacar nuestros productos y eleva considerablemente los costos de transporte, afectando la competitividad de nuestros caficultores», afirmó Mariluz Carbajal Moreira, presidenta de la Mesa Técnica de Café del Vraem, quien señaló que esta situación también se replica en las rutas que conectan los distritos con las comunidades productoras, limitando el traslado oportuno del café hacia los centros de acopio y comercialización.
La representante explicó que, pese a estas limitaciones, el café del Vraem continúa ganando reconocimiento dentro y fuera del país gracias a la calidad de su producción. «Nuestro reto es posicionar los cafés de especialidad en los mercados internacionales. Ya tenemos cooperativas y productores que exportan a Estados Unidos y otros destinos, pero necesitamos mejores condiciones para llegar de manera más eficiente al consumidor final», sostuvo. Agregó que un sistema vial adecuado permitiría reducir costos logísticos y ampliar las oportunidades comerciales para cientos de familias cafetaleras.
Carbajal destacó que el sector también enfrenta desafíos sanitarios, como la presencia de la roya amarilla, aunque considera que la infraestructura vial sigue siendo una de las principales barreras para el desarrollo de la caficultura regional. «Si contáramos con carreteras en mejores condiciones, como ocurre en otras regiones cafetaleras del país, la realidad del Vraem sería distinta”, destacó Carbajal y resaltó que se viene preparando a las nuevas generaciones de productores y baristas comprometidos, pero se necesita el acompañamiento del Estado.


