
El Perú continúa enfrentando graves consecuencias económicas y sociales debido a la falta de prevención frente a fenómenos naturales recurrentes como El Niño, las heladas y las lluvias intensas, los cuales cada año generan emergencias en distintas regiones del país. “Es un grave problema que tenemos en el Perú porque no existe prevención, pese a que se sabe que cada año ocurren estos fenómenos, los gobiernos no toman las previsiones necesarias”, advirtió el especialista en economía Raúl Vegas Morales, quien señaló que la ausencia de planificación y la débil gestión pública han convertido la respuesta ante desastres en una acción tardía y reactiva.
Vegas Morales cuestionó, además, que la falta de continuidad en la gestión pública y la corrupción estructural impidan ejecutar medidas preventivas efectivas, pese a la existencia de recursos destinados a ello. “No tenemos una cultura de prevención, lo que existe es una reacción ante la crisis, y eso se agrava por la corrupción y la falta de planes estratégicos de mediano y largo plazo”, acotó. En ese sentido, explicó que muchas obras de prevención, como el encauzamiento de ríos o la protección de zonas vulnerables, quedan inconclusas o se ejecutan de manera deficiente, afectando directamente a la población.
El especialista también alertó sobre el impacto de las obras paralizadas y la deficiente gestión de los recursos del canon, que en muchos casos no son utilizados por falta de capacidad técnica en los gobiernos subnacionales.“Existen más de 20 mil millones de soles en obras paralizadas que no sirven a nadie, y esto ocurre por corrupción, mala gestión y falta de capacidades técnicas”, resaltó.
Asimismo, planteó que el Ministerio de Economía y la Contraloría deberían restringir la aprobación de nuevos proyectos a entidades que no culminan sus obras, además de fortalecer la capacitación en formulación de proyectos para evitar la devolución de recursos y mejorar la ejecución de inversiones públicas.


