Uno de los graves problemas que tiene el país es la falta de previsión. Hay muchos factores para esa desidia. De un lado, minimizar los hechos hace que los gobiernos no actúen con la diligencia adecuada en espera de que el fenómeno natural no sea tan crudo como se predice. De otro lado está la siempre presente corrupción que diluye los recursos asignados y finalmente, la falta de capacidades de los técnicos designados por el gobierno.
Que el ministro de economía diga que no se debe exagerar por un poco de agua en las rodillas, muestra a un burócrata de escritorio que no conoce el Perú profundo, que ha vivido blindado de huaycos e inundaciones y que, por tanto, minimiza el sufrimiento que dichos fenómenos pueden causar en la población que carece de privilegios ministeriales. La desdichada frase se burla de las 50 familias de Villa El Salvador gravemente afectadas por las lluvias del fin de semana en Lima.
Hay deslices que desnudan la forma de pensar de una persona. Si para el ministro las inundaciones son exageraciones, ¿cuál es el nivel de previsión que tiene para el país? Pronto comenzarán las lluvias en la sierra y se desencadenará en toda su crudeza el fenómeno El Niño. Las experiencias vividas anteriormente muestran deslizamientos, desborde de ríos, pérdida de cosechas, interrupción de carreteras y con ello, la escases de alimentos y deterioro serio de la economía.
Ante lo inminente, la presidenta pide a las familias en zona de riesgo que agarren sus cosas y se vayan a vivir a otro sitio ¿Sabrá la señora que si esas personas viven allí es porque no tienen otra posibilidad? Luego declara que esto va a ser peor, pero no presenta un plan de contingencia calendarizado y con presupuesto para hacerle el seguimiento.
Consideremos adicionalmente que este fenómeno natural nos encuentra en un entorno de alza del precio internacional del petróleo por la guerra que ha cerrado el estrecho de Ormuz por donde transitan importantes cantidades de petróleo para el abastecimiento mundial. Ante ello el gobierno anuncia un subsidio acotado para los transportistas. El caso es que Elmer Cuba ha diseñado un sistema complejo que subsidia a unos, excluye a otros y es de difícil control. Lo ideal hubiese sido que active el Fondo de Estabilización del Precio de los Combustibles que es un sistema más controlable con un subsidio lineal.
El economista Juan Escobar, dice que “El peligro no consiste únicamente en que aumente el precio del petróleo. El verdadero riesgo es que la crisis energética y el Niño Costero se combinen y produzcan combustibles caros, menor producción agrícola, interrupciones del transporte, alimentos más costosos, inflación y deterioro fiscal.
El Perú todavía tiene tiempo para actuar, pero ese margen se reduce. Las reservas estratégicas de petróleo no son infinitas; los recursos fiscales tampoco, y las lluvias no esperarán a que el Estado termine de organizarse. La diferencia entre una crisis manejable y una emergencia nacional dependerá de las decisiones que se adopten desde ahora.” Pero por ahora, la planificación del gobierno se encuentra al nivel de ideas confusas.



