
En Ayacucho, más de cuatro de cada diez hogares gastan más de lo que ganan y no consiguen ahorrar, de acuerdo con los datos citados en un análisis de Perú21. La misma situación se registra en Cusco, Puno y Huancavelica, departamentos donde la informalidad supera el 83%, lo que incrementa la exposición de las familias a las dificultades económicas cuando enfrentan una emergencia.
El escenario preocupa ante el periodo de mayor impacto de El Niño costero, previsto entre diciembre de 2026 y marzo de 2027. Las lluvias intensas y las inundaciones en la costa norte, así como la posible escasez de precipitaciones en la sierra sur, podrían afectar los ingresos y los bienes de las familias.
A nivel nacional, la Encuesta de Capacidades Financieras 2026 de la SBS y CAF señala que el 36% de los peruanos no podría cubrir sus gastos ni siquiera durante un mes si perdiera su principal fuente de ingresos. Frente a este panorama, el exministro de Economía David Tuesta sostuvo que las autoridades regionales y municipales que asumirán en enero de 2027 deben prepararse para responder oportunamente.
La planificación incluye identificar las zonas expuestas, coordinar con el Gobierno nacional y establecer mecanismos de ayuda que puedan activarse antes de que las familias agoten sus escasos recursos.


