
“En el distrito de San Cristóbal de la provincia de Lucanas, tenemos un 58.14 % de anemia; eso significa que aproximadamente seis de cada diez niños presentan esta condición”, advirtió César Paipay Eyzaguirre, gerente regional de Desarrollo Social, quien informó altos índices en distritos como Chipao, con 46 %, y en la provincia de Huamanga, con 43.5 %, evidenciando que la problemática sigue golpeando con fuerza a la población infantil más vulnerable.
La situación resulta más preocupante al contrastar los datos regionales. Aunque los establecimientos de salud reportan avances en la atención de niños menores de tres años, la anemia continúa afectando a una gran parte de la población infantil.“En los establecimientos de salud se ha reducido la anemia a 19.2%, pero los datos generales del Endes muestran que en la región existe un 44.1% de anemia en menores de tres años”, explicó el funcionario.
Precisó que esta diferencia responde a que la Diresa registra únicamente a los niños que acuden a los establecimientos de salud, mientras que la encuesta nacional evalúa una muestra representativa de toda la población. Frente a este panorama, Paipay sostuvo que la reducción de la anemia no depende únicamente del sector Salud, sino de una intervención articulada entre diversas instituciones.“La anemia no es solo responsabilidad del sector Salud, es una responsabilidad multisectorial que involucra educación, vivienda, acceso a agua segura y programas sociales”, afirmó.
Asimismo, destacó que nueve gobiernos locales lograron reducir los niveles de anemia y desnutrición durante la evaluación 2025, aunque advirtió que aún persisten brechas importantes que requieren mayor compromiso político y presupuestal para evitar que miles de niños continúen viendo afectado su desarrollo físico y cognitivo.


