
Las noticias falsas y los discursos de odio, muchas veces amplificados con herramientas de inteligencia artificial, están aumentando la desconfianza en los procesos electorales y profundizando la confrontación política. En ese contexto, el miembro del Comité de Fact Checking del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Jeanmarco Vila Solano, señaló que los bulos no solo perjudican a candidatos y organizaciones políticas, sino también a las propias instituciones electorales. “La desinformación electoral crea controversias, polarización, desunión, escepticismo, miedo, manipulación e incluso se evidencian actos de violencia, pero lo más preocupante para nosotros, desde los organismos electorales, es que disminuye la participación ciudadana y también genera desconfianza”, advirtió.
Por otro lado, Urpi Torrado, CEO de Datum Internacional, enfatizó que“la normalización del insulto, la deshumanización y el desprecio dificulta cualquier intento posterior de diálogo, consenso o gobernabilidad”. Asimismo, remarcó que“el discurso de odio puede movilizar adhesiones de corto plazo, pero deja una sociedad más fragmentada, desconfiada y polarizada”. Ante este panorama, proyectos de alfabetización digital comoUp for Democracy recomiendan incorporar hábitos de verificación antes de compartir contenidos, revisando la confiabilidad de las fuentes y comprobando que no se trate de una web falsa haciéndose pasar por una legítima.
También sugieren contrastar la información con medios de comunicación y plataformas verificadas, utilizar herramientas como la búsqueda inversa de imágenes y evitar reaccionar únicamente a titulares alarmistas o publicaciones que apelan al miedo y la confrontación.


