
“El Perú envejece con un sistema público de salud bajo creciente presión”, advierte Horizonte Laboral. Según el INEI, las personas de 60 años a más pasaron de representar el 5.7% de la población en 1950 al 14.3% en 2026 y llegarán al 24.1% en 2050. Este grupo concentra la mayor carga de enfermedades crónicas, pues el 82.7% vive con al menos una y el 94.3% depende del sistema público (EsSalud y SIS), frente a un 0.9% con EPS y un 1.1% con seguro privado independiente. En EsSalud, 2.2 millones de asegurados tienen 60 años a más, equivalente al 17.5% de sus 12.8 millones de afiliados.
El acceso se volvió más lento, ya que la espera promedio para una cita de consulta externa en EsSalud pasó de 10.4 días en 2019 a 25.2 días en 2025. En 2025, los asegurados tuvieron cerca de cuatro consultas por paciente, mientras que los adultos mayores tuvieron ocho. Quienes realizaron algún gasto de bolsillo desembolsaron en promedio S/1225 en EsSalud y S/668 en el SIS; entre los afiliados de EsSalud de 60 años a más, el gasto anual fue de S/1765.
Al mismo tiempo, se estrecha la base que financia el sistema. Entre 2015 y 2025, la participación de los jóvenes de 15 a 29 años entre los asegurados de EsSalud bajó de 21.2% a 19.5%, y el pensionista aporta el 4% de su pensión frente al 9% del empleador. EsSalud registra, además, S/2740.9 millones en aportes y reembolsos pendientes de entidades empleadoras, de los cuales S/2196 millones (80.1%) están en cobranza coactiva. “A ello se suma la elevada informalidad juvenil, que restringe la incorporación de nuevos cotizantes y presiona aún más el financiamiento del sistema”, advierte Horizonte Laboral.
Para la organización, la respuesta pasa por mejorar la atención actual a los adultos mayores y asegurar el financiamiento futuro del sistema. Entre sus propuestas figuran fortalecer la atención preventiva mediante el Programa de Atención Domiciliaria (Padomi) y los 126 Centros del Adulto Mayor, mejorar la recaudación y promover el empleo juvenil formal. Estos desafíos también son relevantes para regiones como Ayacucho, donde el acceso oportuno a los servicios de salud para las personas mayores requiere atención, aunque la información citada no incluye cifras específicas de la región.


