
La reducción prevista del presupuesto institucional para 2027 podría comprometer la continuidad de proyectos que actualmente ejecuta el Gobierno Regional de Ayacucho. El gobernador Wilfredo Oscorima advirtió que el recorte sería de aproximadamente 60 % y sostuvo que la menor disponibilidad de recursos limitaría la capacidad de financiar obras que requieren continuidad durante el próximo ejercicio fiscal.
“Eso es grave, porque lo que va a suceder es que todas las obras van a paralizar y definitivamente va a haber una convulsión social, porque la población no va a permitir que sus obras se sigan postergando”, afirmó. Según explicó, el Ejecutivo ha argumentado problemas relacionados con el déficit fiscal y la necesidad de afrontar otros escenarios, entre ellos el fenómeno de El Niño.
Uno de los compromisos que demanda financiamiento corresponde a cinco escuelas cuya ejecución se encuentra paralizada por incumplimientos en la transferencia de recursos. Para atenderlas, indicó que se requieren S/33 millones durante este año y otros S/200 millones el próximo, estos últimos destinados al equipamiento de las cinco instituciones. El gobernador respaldó además la movilización de los universitarios que reclama la culminación de estas infraestructuras y que continúa buscando una respuesta del Ejecutivo.
“Hemos esperado con paciencia, pero hasta ahora no tenemos una respuesta concreta y creo que esta movilización de estudiantes es una muestra de que el pueblo quiere ser escuchado”, manifestó.“Esperemos que el Gobierno reflexione y vea las formas de solucionar no solamente la situación de la región Ayacucho, sino de todo el país”, expresó Oscorima ante las dificultades que implicaría distribuir un presupuesto menor entre proyectos demandados por provincias, distritos y la propia universidad.
El gobernador indicó que ya sostuvo reuniones con el presidente del Consejo de Ministros para exponer las necesidades regionales, aunque aseguró que todavía espera soluciones concretas. En ese escenario, el reto para 2027 será garantizar recursos que permitan continuar las inversiones iniciadas y evitar que la reducción presupuestal se traduzca, como advierte la autoridad regional, en nuevas paralizaciones.


