
“Nosotros hemos hecho lo posible y estamos aquí participando, haciendo llegar nuestras propuestas, pero que esas cosas no queden en papeles, de repente solo en diálogos”, resaltó Edith Tinco Ipurre, defensora comunitaria frente a las violencias de la comunidad de Cayara, en Víctor Fajardo, durante su participación en el Encuentro Regional de la Mujer Ayacuchana. La representante expresó su malestar porque, según señaló, la ministra de la Mujer y la vicegobernadora de Ayacucho realizaron su saludo y posteriormente se retiraron del encuentro. Para Tinco, estos espacios deberían permitir una mayor escucha e interacción con quienes llegan desde comunidades alejadas para exponer directamente sus necesidades y propuestas.
Las diferencias entre la realidad urbana y rural fueron otro de los aspectos que Tinco pidió considerar al momento de diseñar acciones dirigidas a las mujeres. Explicó que algunas víctimas de violencia deben desplazarse durante una o dos horas para buscar atención y que la falta de recursos económicos puede dificultar esos traslados, situación frente a la cual las defensoras comunitarias realizan labores de acompañamiento y buscan involucrar a las autoridades locales.
“Queremos que reflejen nuestras necesidades de acuerdo a nuestro contexto de las comunidades, porque nuestras necesidades como mujeres rurales y como mujeres urbanas no son lo mismo”, remarcó. El pedido apunta a que la atención frente a la violencia considere las condiciones geográficas y económicas particulares de las comunidades.
En el actual escenario electoral, las mujeres organizadas de Cayara también buscan ampliar su presencia en las asambleas comunales y espacios políticos, debido a que la participación indígena continúa siendo limitada.
La defensora señaló que persisten el miedo, la marginación y distintas formas de violencia que restringen una mayor intervención de las mujeres en las decisiones de sus localidades. Por ello, aseguró que continuarán fortaleciendo su organización y acompañando a otras comuneras para que sus demandas tengan mayor representación. “Eso es lo que necesitamos, que nos escuchen como mujeres”, concluyó.


