El artista urbano ayacuchano presenta un disco de 14 canciones que resume una década de trayectoria musical desde Huamanga.
«Decidir quedarme aquí no fue ponerme una traba, fue ponerme una bandera», dice el artista urbano de Huamanga, quien grabó íntegramente sus 14 canciones desde Ayacucho, reafirmando que la escena de provincia tiene la misma fuerza artística que cualquier capital del país. Con esta convicción, Breyzer presenta «Sangre Real», un disco que ya está disponible en Spotify, Apple Music, YouTube, Amazon Music y todas las plataformas digitales, y que resume una década de trayectoria en el género urbano desde que empezó en 2014.
El álbum es, ante todo, una declaración de identidad ayacuchana. En su sonido conviven tres mundos que reflejan la cotidianidad de la región: la energía bailable de la guaracha y el reggaetón, el reggaetón old school con matices de R&B y baladas emocionales, y la fuerza de la cumbia chicha y la cumbia andina. «Así es como se vive y se siente la música acá en el día a día», explica Breyzer, para quien esta mezcla no es estrategia de marketing, sino la forma natural en que su tierra escucha y baila.
Más allá de los ritmos, «Sangre Real» narra un recorrido emocional que va desde la euforia de empezar de cero hasta una madurez forjada por el amor, la traición y el desamor. Pero el mensaje central es claro: se puede hacer música urbana con nivel profesional sin salir de Ayacucho y sin depender de una gran discográfica. «No necesitas esperar a que una gran discográfica venga a salvarte», señala el artista, enviando un mensaje directo a los jóvenes creadores de provincia.
El disco cuenta con una nutrida lista de colaboraciones que enriquecen cada tema: Kiwan y SK Seyka participan en «Buscando» y regresan en «Fantasía», «Me Cambiaste» y «Corazón de Papel»; Valentín Domínguez aporta en «No Sé Vivir Sin Ti»; Nayeli Rodulfo presta su voz en «Mi Mundo Entero»; y Beykel, Fabell López y Krazy La R completan el elenco de artistas invitados.
«Espero que la gente sienta que este disco les pertenece», concluye Breyzer, invitando tanto al público ayacuchano como a nuevos oyentes a descubrir una propuesta donde la fiesta, la nostalgia y las raíces andinas se encuentran en un solo trabajo.



