
El Perú tiene más de 2.2 millones de microempresas, más de 124 000 son pequeñas y más de 15 000 grandes, pero solo 5047 medianas, según cifras del Ministerio de la Producción correspondientes a 2024. Un informe elaborado por Horizonte Laboral señala que esta diferencia refleja un problema de “enanismo empresarial”, ya que muchas empresas nacen y se mantienen, pero encuentran barreras cuando intentan crecer. A ello se suma que la informalidad laboral llegó al 70.2% en 2025, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), mientras la recaudación tributaria representa sólo el 14.4% del producto bruto interno (PBI). “El Perú no tiene un problema de falta de empresas, tiene un problema de crecimiento de las empresas”, sostiene Horizonte Laboral.
El informe identifica tres obstáculos principales. El primero son los aumentos bruscos de impuestos cuando una empresa cambia de régimen tributario, lo que puede generar costos adicionales superiores a S/16 000 al año y, en el caso de una mediana empresa, cercanos a S/32 000. El segundo es la falta de créditos para financiar la expansión de empresas pequeñas que ya están consolidadas. El tercero es un régimen laboral sin gradualidad, porque al superar su categoría deben asumir de inmediato mayores obligaciones y beneficios laborales. Esta situación lleva a que algunos negocios prefieran seguir siendo pequeños, dividir sus operaciones o declarar menos ventas para evitar mayores costos.
Asimismo, el Ministerio de la Producción, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) indicaron que elevar la participación del empleo privado en medianas empresas del 2.6% al 5.2% permitiría generar 306 546 empleos formales. También representaría un aumento anual de US$9073 millones en el PBI y de US$1306 millones en recaudación tributaria. Frente a ello, el nuevo Congreso debería crear una transición tributaria gradual, facilitar créditos de expansión mediante la banca comercial y establecer reglas laborales progresivas.
“El Perú no necesita más empresas. Necesita empresas que crezcan y que puedan ofrecer algo que hoy sigue siendo escaso: empleo decente”, concluye Horizonte Laboral.


