
Más de 831,000 niños de entre 6 y 8 años presentan riesgo de no aprender a leer a tiempo, lo que equivale a 4 de cada 10 escolares. Aunque muchos asisten diariamente a la escuela, no desarrollan las habilidades lectoras esperadas, lo que limita su capacidad para comprender textos y aprender otras materias.
Según indicó la Red de Estudios para el Desarrollo “el problema es que muchas veces detectamos la dificultad cuando ya aparece en una evaluación. Para entonces, el rezago puede llevar años acumulándose y ser mucho más difícil de cerrar”.
Por ello, especialistas recomiendan fortalecer la detección temprana en los primeros grados de primaria, preparar mejor a los docentes y ofrecer acompañamiento permanente a los estudiantes y las escuelas. Detectar el riesgo a tiempo puede reducir las brechas educativas y mejorar las oportunidades de aprendizaje de miles de niños.


