Desde las raíces musicales de Ayacucho surge una propuesta que busca refrescar la escena tropical: Kumbia Inefable. Liderada por un compositor que entiende la música como un proceso de orfebrería emocional, la agrupación estrena «Contigo quiero envejecer», un tema que fusiona la energía del doble bombo con una lírica profundamente romántica. En un mercado dominado por lo efímero, este proyecto apuesta por la permanencia y la alta fidelidad, consolidándose como la nueva promesa de la cumbia sureña para conquistar los escenarios de Perú y Bolivia.
— Una canción sobre el amor que perdura suena a desafío en tiempos de vínculos efímeros. ¿Cómo nació «Contigo quiero envejecer»?
La canción surgió de una necesidad de permanencia. En un mundo donde todo parece efímero y desechable, sentí el impulso de escribir sobre la apuesta más arriesgada y hermosa que existe: el tiempo; porque no se trata solo de un ‘te amo’ de hoy, sino de la voluntad de caminar junto a alguien cuando los años pesen y la rutina aparezca. La inspiración es mi compañera de vida, la madre de mi hijo. Las vivencias que pasamos me hicieron entender que el amor no es solo el fuego del principio, sino la capacidad de mantener las brasas encendidas durante los años. Cuando compuse este tema me encontraba en una etapa de madurez creativa; artísticamente, buscaba la síntesis, decir mucho con muy poco.
— ¿Qué sonidos definen a Kumbia Inefable y cómo se reflejan en este nuevo sencillo?
Kumbia Inefable bebe directamente de los gigantes de la cumbia sureña peruana y boliviana. Nuestros referentes van desde Carlos Alarcón y sus Poderosos Genios —por la carga sentimental de sus letras— hasta Maximals y Kumbia Fusión por la energía en las coreografías. En este lanzamiento la columna vertebral son los teclados y sintetizadores, acompañados de percusión electrónica con doble bombo a doble tiempo, guitarra eléctrica con efecto chorus, guitarra acústica para los piques románticos y saxófon para ese matiz armónico y folklórico.
— ¿Cómo fue el proceso de grabación? ¿Quiénes estuvieron detrás del sonido?
El audio se registró en Randy Records Studio, un espacio que se ha convertido en el búnker de las nuevas producciones de cumbia sureña con proyección internacional. La producción general estuvo a cargo del equipo de Randy Records, que supervisó la grabación, mezcla y masterización. Yo me ocupé de la voz principal y los arreglos de guitarra acústica. Un detalle técnico que nos enorgullece: la mezcla suena igual de clara en un celular que en un sistema de sonido profesional de gran potencia.
— El videoclip también acaba de estrenarse. ¿Dónde y con quién se hizo?
La responsabilidad de la imagen recayó en Molina Productions, productora con base en Ayacucho que se ha especializado en darle una estética cinematográfica a los grupos de cumbia del sur y centro del país. El director Jhon Molina resalta los paisajes con tonos cálidos que refuerzan el sentimiento de la letra. Elegimos el Salón de Eventos Casa Bodaz, un espacio acogedor y elegante que transmite esa cercanía y calidez que evoca el tema.
— ¿Qué se viene para Kumbia Inefable en 2026?
Estamos en un momento de expansión regional. Queremos llegar a las plazas fuertes —Puno, Juliaca y Arequipa—, conquistar Lima y todo Bolivia. El plan incluye nuevos sencillos, colaboraciones con otros artistas y participar en festivales importantes como el Festival Sureño Chicha Fest, compartiendo escenario con agrupaciones de trayectoria como Los Capos, Kumbia Fusión y Los Genios.
— Un mensaje para los nuevos oyentes de Kumbia Inefable.
A todos los que recién escucharon nuestro sencillo, queremos decirles que Kumbia Inefable no es solo música para bailar; es el refugio de quienes aman con intensidad y saben que el desamor también se cura bailando. Este es solo el comienzo.





