
Treinta mujeres de Carhuacc Licapa participan en el monitoreo del gato andino, puma y gato pajonal mientras impulsan artesanías inspiradas en estas especies.
“Las madres no solo participan en el monitoreo, sino que también sus hijas nos acompañan y están aprendiendo sobre la importancia de conservar a los felinos andinos”, sostuvo Merinia Mendoza, presidenta de la asociación Mujeres Quechua por la Conservación, al destacar el trabajo comunitario que realizan en Ayacucho para proteger especies amenazadas como el gato andino, conocido como el “fantasma de los Andes”.
A través de cámaras trampa instaladas en zonas altoandinas, las familias monitorean desde 2021 al puma, gato pajonal y gato andino, cuya población adulta no supera los 2500 individuos en Sudamérica. “Hace poco registramos una gata andina con su cría, pero la pequeña tenía la cola torcida, lo que podría evidenciar problemas de endogamia por la reducida población”, señaló, advirtiendo la necesidad de fortalecer investigaciones y acciones de conservación. Además del monitoreo ambiental, las mujeres desarrollan productos artesanales inspirados en estos animales para sostener económicamente a sus hogares.
“Las madres elaboran cojines, manteles, llaveros y peluches con diseños de los felinos andinos; cada producto refleja el trabajo y conocimiento que ellas transmiten a sus hijas”, afirmó, al remarcar que organizaciones internacionales vienen respaldando este proyecto comunitario con equipos especializados y asistencia técnica.


