
El Perú tendrá un presupuesto de S/266 506 millones en 2027, casi S/9000 millones más que el presupuesto inicial de este año. Sin embargo, el aumento de recursos no garantiza mejores servicios si la inversión no se ejecuta adecuadamente. El ministro de Economía, Elmer Cuba, advirtió que “casi el 45% de esa inversión no se termina nunca”, en referencia a carreteras, escuelas y comisarías abandonadas o a medio hacer.
La preocupación también se refleja en las regiones: en Puno, el abogado Jacinto Verástegui Velarde cuestionó los problemas de corrupción y selección de contratistas que dificultan culminar obras; mientras que en Ayacucho, ciudadanos advirtieron que “la mayor parte de los recursos se va en gastos corrientes, principalmente en el pago del personal, por eso quedan menos recursos para las obras que necesita la población”. En Arequipa, Walter Andia, representante del Sindicato Magisterial Regional, cuestionó las prioridades del gasto público.
“Se debería invertir en salud y educación, pero no hay dinero porque se va todo en las planillas”, lamentó. El desafío será aún mayor con el inicio de las nuevas gestiones regionales y municipales el próximo 1 de enero, cuando la transferencia puede afectar la continuidad de los proyectos. A ello se suma que, al 6 de agosto, los gobiernos locales habían utilizado solo el 36.5% de los S/30 667 millones disponibles para proyectos de inversión durante este año, según indicó la Contraloría. En tanto, el Congreso tiene hasta el 30 de noviembre para aprobar la Ley de Presupuesto 2027.


