
Perú es el quinto país de América Latina más expuesto a amenazas naturales, según el INFORM Risk Index 2026 de la Comisión Europea. Un análisis del Instituto Peruano de Economía (IPE) advierte que un Fenómeno El Niño extraordinario o un sismo podrían agravar las deficiencias de infraestructura. Más de la mitad de los colegios necesita reconstrucción y la mayoría está en distritos con alto riesgo de inundación, lo que expone a más de 870 mil estudiantes.
“Va a ser muy difícil lograr estos objetivos de aprendizaje si los colegios están en condiciones precarias, si no tienen servicios básicos y además se le suma una vulnerabilidad adicional que son las lluvias que ya comienzan”, señaló María Alejandra Ormeño, jefa de Políticas Públicas del IPE.
El riesgo también alcanza a las carreteras y los sistemas de drenaje. Dos de cada tres kilómetros de la red vial nacional están en condiciones inadecuadas; casi la mitad de las vías pavimentadas o afirmadas está expuesta a inundaciones y un tercio, a huaicos. En la costa norte, seis de cada diez kilómetros de vías asfaltadas atraviesan distritos con alto riesgo de lluvias. Además, al cierre de 2025, el 63% de los proyectos de drenaje pluvial estaban paralizado o abandonados. Ormeño advirtió que estos problemas pueden ocasionar desabastecimiento de alimentos y bebidas, así como retrasos en los servicios públicos.
La vulnerabilidad también afecta a las viviendas y al abastecimiento de agua. Más de 11 millones de personas viven en casas construidas con materiales inadecuados en distritos expuestos a lluvias intensas. Frente a estos riesgos, José Luis Guasch, especialista en infraestructura de la Universidad del Pacífico, planteó que la prevención debe ser una prioridad permanente de la inversión pública y privada para reducir daños y evitar que los desastres amplíen las brechas de infraestructura.


