
La tradición panadera ayacuchana se mantiene viva gracias a familias que, generación tras generación, conservan las recetas y técnicas heredadas de sus antepasados. Una de ellas es la de Edith Huamán Capcha, quien representa la quinta generación de panaderos y continúa este legado mediante la elaboración artesanal de panes en su local, ubicado en la avenida Cusco. “Estamos con los panes artesanales siguiendo la tradición de nuestros abuelos; me ha gustado y por eso hice mi horno y sigo trabajando”, contó.
Entre sus productos destacan los bollos a base de trigo, solicitados para diferentes eventos, además de las rosquitas y las tradicionales chaplas, que suelen acompañarse con el chocolate ayacuchano. Huamán Capcha continúa así una herencia que atribuye a sus abuelos, Avelino Capcha Mediana y Felicitas Huamán, cuyos conocimientos han pasado de una generación a otra. Con el propósito de evitar que este oficio se pierda, la panadera también invitó a los jóvenes y a las personas interesadas a aprender las técnicas de elaboración artesanal.
“Si gustan, pueden venir a mi casa, yo les puedo enseñar y darles la receta”, expresó. De esta manera, Edith Huamán busca que los conocimientos transmitidos durante cinco generaciones sigan vigentes y que más personas se interesen en preservar la tradición panadera de Ayacucho.


