Fiscalizaciones de la Sunat generan el mayor impacto negativo entre las Mypes

0
1
* 𝘌𝘭 40% 𝘥𝘦 𝘭𝘢𝘴 𝘱𝘦𝘲𝘶𝘦𝘯̃𝘢𝘴 𝘺 𝘮𝘦𝘥𝘪𝘢𝘯𝘢𝘴 𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦𝘴𝘢𝘴 𝘱𝘦𝘳𝘤𝘪𝘣𝘦 𝘶𝘯 𝘦𝘯𝘧𝘰𝘲𝘶𝘦 𝘱𝘳𝘪𝘯𝘤𝘪𝘱𝘢𝘭𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘴𝘢𝘯𝘤𝘪𝘰𝘯𝘢𝘥𝘰𝘳 𝘦𝘯 𝘭𝘢𝘴 𝘧𝘪𝘴𝘤𝘢𝘭𝘪𝘻𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘦𝘯𝘵𝘪𝘥𝘢𝘥.
* 𝘌𝘭 40% 𝘥𝘦 𝘭𝘢𝘴 𝘱𝘦𝘲𝘶𝘦𝘯̃𝘢𝘴 𝘺 𝘮𝘦𝘥𝘪𝘢𝘯𝘢𝘴 𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦𝘴𝘢𝘴 𝘱𝘦𝘳𝘤𝘪𝘣𝘦 𝘶𝘯 𝘦𝘯𝘧𝘰𝘲𝘶𝘦 𝘱𝘳𝘪𝘯𝘤𝘪𝘱𝘢𝘭𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘴𝘢𝘯𝘤𝘪𝘰𝘯𝘢𝘥𝘰𝘳 𝘦𝘯 𝘭𝘢𝘴 𝘧𝘪𝘴𝘤𝘢𝘭𝘪𝘻𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘦𝘯𝘵𝘪𝘥𝘢𝘥.

La fiscalización tributaria aparece como una de las principales barreras que enfrentan las pequeñas y medianas empresas en su relación con el Estado. Según el estudio “Empresas y Estado: Diagnóstico de barreras y oportunidades para la formalización y el crecimiento”, elaborado por Ipsos Perú por encargo de ComexPerú, el 𝟲𝟵% 𝗱𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗽𝘆𝗺𝗲𝘀 𝗶𝗱𝗲𝗻𝘁𝗶𝗳𝗶𝗰𝗮 𝗮 𝗦𝘂𝗻𝗮𝘁 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗹𝗮 𝗲𝗻𝘁𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗰𝘂𝘆𝗮𝘀 𝗳𝗶𝘀𝗰𝗮𝗹𝗶𝘇𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗴𝗲𝗻𝗲𝗿𝗮𝗻 𝗺𝗮𝘆𝗼𝗿 𝗶𝗺𝗽𝗮𝗰𝘁𝗼 𝗻𝗲𝗴𝗮𝘁𝗶𝘃𝗼 𝗲𝗻 𝘀𝘂 𝗼𝗽𝗲𝗿𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻.


El problema no parece ser únicamente la intensidad de la fiscalización, sino la forma en que esta se realiza. El 40% de las pymes considera que las fiscalizaciones de Sunat tienen un carácter principalmente sancionador. A ello se suma un problema de predictibilidad: el 88% de las pymes señala que los criterios o interpretaciones de los fiscalizadores de Sunat cambian con alguna frecuencia. “𝘜𝘯𝘢 𝘧𝘪𝘴𝘤𝘢𝘭𝘪𝘻𝘢𝘤𝘪𝘰́𝘯 𝘱𝘰𝘤𝘰 𝘱𝘳𝘦𝘥𝘦𝘤𝘪𝘣𝘭𝘦 𝘦𝘭𝘦𝘷𝘢 𝘭𝘰𝘴 𝘤𝘰𝘴𝘵𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝘤𝘶𝘮𝘱𝘭𝘪𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘰 𝘺 𝘱𝘶𝘦𝘥𝘦 𝘵𝘦𝘳𝘮𝘪𝘯𝘢𝘳 𝘤𝘰𝘯𝘷𝘪𝘳𝘵𝘪𝘦́𝘯𝘥𝘰𝘴𝘦 𝘦𝘯 𝘶𝘯𝘢 𝘣𝘢𝘳𝘳𝘦𝘳𝘢 𝘢𝘥𝘪𝘤𝘪𝘰𝘯𝘢𝘭 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘤𝘳𝘦𝘤𝘦𝘳 𝘥𝘦𝘯𝘵𝘳𝘰 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘧𝘰𝘳𝘮𝘢𝘭𝘪𝘥𝘢𝘥”, señaló Patricia Rojas, Public Affairs Senior Director de Ipsos Perú.


Las dificultades identificadas por las pymes, sin embargo, no se limitan al ámbito tributario. El estudio también recoge desafíos vinculados a los costos que implica la contratación formal y a la percepción sobre los servicios que brinda el Estado. En ese sentido, el 𝟳𝟳% 𝗱𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗽𝗲𝗾𝘂𝗲𝗻̃𝗮𝘀 𝘆 𝗺𝗲𝗱𝗶𝗮𝗻𝗮𝘀 𝗲𝗺𝗽𝗿𝗲𝘀𝗮𝘀 𝗰𝗼𝗻𝘀𝗶𝗱𝗲𝗿𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝘀𝘂𝘀 𝗮𝗽𝗼𝗿𝘁𝗲𝘀 𝘀𝘂𝗽𝗲𝗿𝗮𝗻 𝗹𝗼𝘀 𝗯𝗲𝗻𝗲𝗳𝗶𝗰𝗶𝗼𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗿𝗲𝗰𝗶𝗯𝗲𝗻 𝗮 𝘁𝗿𝗮𝘃𝗲́𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝘀𝗲𝗿𝘃𝗶𝗰𝗶𝗼𝘀 𝗽𝘂́𝗯𝗹𝗶𝗰𝗼𝘀. Entre estos últimos, también se recogen cuestionamientos sobre la calidad del servicio brindado por EsSalud.
𝗟𝗮 𝗴𝗿𝗮𝗻 𝗲𝗺𝗽𝗿𝗲𝘀𝗮 𝘁𝗮𝗺𝗯𝗶𝗲́𝗻 𝗰𝘂𝗲𝘀𝘁𝗶𝗼𝗻𝗮 𝗹𝗮 𝗳𝗶𝘀𝗰𝗮𝗹𝗶𝘇𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻


Las dificultades relacionadas con la fiscalización se intensifican entre las empresas de mayor tamaño. De acuerdo con el estudio, el 82% de las grandes empresas identifica el manejo de fiscalizaciones como su principal problema frente al aparato estatal, mientras que un 47% señala que los inspectores de Sunat cambian de criterio con frecuencia durante los procesos de auditoría.


A ello se suman otras dificultades en la relación con el Estado. El 80% califica como mala o muy mala su capacidad para cruzar información y evitar la duplicidad de trámites; el 68% identifica la dificultad legal para desvincular personal por bajo desempeño como su mayor barrera laboral; y un 26% declara que se le solicitó algún pago informal o coima en al menos una entidad pública durante el último año.
“𝘓𝘢 𝘪𝘯𝘵𝘦𝘳𝘢𝘤𝘤𝘪𝘰́𝘯 𝘪𝘯𝘴𝘵𝘪𝘵𝘶𝘤𝘪𝘰𝘯𝘢𝘭 𝘦𝘷𝘰𝘭𝘶𝘤𝘪𝘰𝘯𝘢 𝘤𝘰𝘯 𝘦𝘭 𝘵𝘢𝘮𝘢𝘯̃𝘰 𝘥𝘦𝘭 𝘯𝘦𝘨𝘰𝘤𝘪𝘰. 𝘓𝘢 𝘴𝘶𝘱𝘦𝘳𝘷𝘪𝘴𝘪𝘰́𝘯 𝘮𝘶𝘯𝘪𝘤𝘪𝘱𝘢𝘭 𝘪𝘯𝘪𝘤𝘪𝘢𝘭 𝘥𝘢 𝘱𝘢𝘴𝘰 𝘢 𝘶𝘯𝘢 𝘧𝘪𝘴𝘤𝘢𝘭𝘪𝘻𝘢𝘤𝘪𝘰́𝘯 𝘵𝘳𝘪𝘣𝘶𝘵𝘢𝘳𝘪𝘢 𝘺 𝘭𝘢𝘣𝘰𝘳𝘢𝘭 𝘴𝘪𝘮𝘶𝘭𝘵𝘢𝘯𝘦𝘢 𝘦𝘯 𝘭𝘰𝘴 𝘴𝘦𝘨𝘮𝘦𝘯𝘵𝘰𝘴 𝘴𝘶𝘱𝘦𝘳𝘪𝘰𝘳𝘦𝘴. 𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘢𝘶𝘮𝘦𝘯𝘵𝘰 𝘦𝘯 𝘭𝘰𝘴 𝘱𝘶𝘯𝘵𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘵𝘢𝘤𝘵𝘰 𝘳𝘦𝘱𝘳𝘦𝘴𝘦𝘯𝘵𝘢 𝘶𝘯 𝘳𝘦𝘵𝘰 𝘢𝘥𝘪𝘤𝘪𝘰𝘯𝘢𝘭 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘦𝘭 𝘤𝘳𝘦𝘤𝘪𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘰 𝘥𝘦 𝘭𝘢𝘴 𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦𝘴𝘢𝘴”, apuntó Rojas.
𝗨𝗻𝗮 𝗻𝘂𝗲𝘃𝗮 𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱
Los resultados plantean una paradoja en la estrategia de formalización. A medida que una empresa se formaliza y crece, aumenta también su exposición a fiscalizaciones y exigencias del Estado. Sin embargo, la informalidad continúa siendo elevada. El desafío, por tanto, no es fiscalizar más a quienes ya están dentro del sistema, sino lograr que la fiscalización contribuya a ampliar la base de contribuyentes y reduzca los costos de permanecer y crecer en la formalidad.
Frente a esta realidad, 𝗖𝗼𝗺𝗲𝘅𝗣𝗲𝗿𝘂́ 𝗽𝗹𝗮𝗻𝘁𝗲𝗮 𝗮𝘃𝗮𝗻𝘇𝗮𝗿 𝗵𝗮𝗰𝗶𝗮 𝘂𝗻𝗮 𝗡𝘂𝗲𝘃𝗮 𝗙𝗼𝗿𝗺𝗮𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱, que ponga también el foco en las condiciones que enfrenta una empresa una vez que decide ingresar y permanecer en la formalidad. “𝘘𝘶𝘪𝘻𝘢𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘵𝘦 𝘥𝘦𝘭 𝘱𝘳𝘰𝘣𝘭𝘦𝘮𝘢 𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘮𝘢𝘯𝘦𝘳𝘢 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘩𝘦𝘮𝘰𝘴 𝘱𝘭𝘢𝘯𝘵𝘦𝘢𝘥𝘰 𝘭𝘢 𝘱𝘳𝘦𝘨𝘶𝘯𝘵𝘢. 𝘕𝘰 𝘥𝘦𝘣𝘦𝘳𝘪́𝘢𝘮𝘰𝘴 𝘱𝘳𝘦𝘨𝘶𝘯𝘵𝘢𝘳𝘯𝘰𝘴 𝘴𝘰𝘭𝘰 𝘱𝘰𝘳 𝘲𝘶𝘦́ 𝘶𝘯𝘢 𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦𝘴𝘢 𝘱𝘦𝘳𝘮𝘢𝘯𝘦𝘤𝘦 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘪𝘯𝘧𝘰𝘳𝘮𝘢𝘭𝘪𝘥𝘢𝘥. 𝘛𝘢𝘮𝘣𝘪𝘦́𝘯 𝘥𝘦𝘣𝘦𝘮𝘰𝘴 𝘱𝘳𝘦𝘨𝘶𝘯𝘵𝘢𝘳𝘯𝘰𝘴 𝘲𝘶𝘦́ 𝘰𝘤𝘶𝘳𝘳𝘦 𝘤𝘶𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘶𝘯𝘢 𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦𝘴𝘢 𝘥𝘦𝘤𝘪𝘥𝘦 𝘴𝘦𝘳 𝘧𝘰𝘳𝘮𝘢𝘭”, señaló Jaime Dupuy, director ejecutivo de ComexPerú.
“𝘓𝘢 𝘧𝘪𝘴𝘤𝘢𝘭𝘪𝘻𝘢𝘤𝘪𝘰́𝘯 𝘦𝘴 𝘪𝘯𝘥𝘪𝘴𝘱𝘦𝘯𝘴𝘢𝘣𝘭𝘦, 𝘱𝘦𝘳𝘰 𝘯𝘰 𝘱𝘶𝘦𝘥𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘷𝘦𝘳𝘵𝘪𝘳𝘴𝘦 𝘦𝘯 𝘶𝘯 𝘤𝘰𝘴𝘵𝘰 𝘢𝘥𝘪𝘤𝘪𝘰𝘯𝘢𝘭 𝘱𝘰𝘳 𝘴𝘦𝘳 𝘧𝘰𝘳𝘮𝘢𝘭. 𝘚𝘪 𝘲𝘶𝘦𝘳𝘦𝘮𝘰𝘴 𝘢𝘮𝘱𝘭𝘪𝘢𝘳 𝘭𝘢 𝘣𝘢𝘴𝘦 𝘵𝘳𝘪𝘣𝘶𝘵𝘢𝘳𝘪𝘢, 𝘦𝘭 𝘌𝘴𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘯𝘰 𝘱𝘶𝘦𝘥𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘤𝘦𝘯𝘵𝘳𝘢𝘳 𝘴𝘶𝘴 𝘦𝘴𝘧𝘶𝘦𝘳𝘻𝘰𝘴 𝘦𝘯 𝘢𝘶𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘳 𝘭𝘢 𝘱𝘳𝘦𝘴𝘪𝘰́𝘯 𝘴𝘰𝘣𝘳𝘦 𝘲𝘶𝘪𝘦𝘯𝘦𝘴 𝘺𝘢 𝘤𝘶𝘮𝘱𝘭𝘦𝘯. 𝘕𝘦𝘤𝘦𝘴𝘪𝘵𝘢𝘮𝘰𝘴 𝘶𝘯𝘢 𝘚𝘶𝘯𝘢𝘵 𝘲𝘶𝘦 𝘧𝘪𝘴𝘤𝘢𝘭𝘪𝘤𝘦 𝘤𝘰𝘯 𝘤𝘳𝘪𝘵𝘦𝘳𝘪𝘰𝘴 𝘤𝘭𝘢𝘳𝘰𝘴 𝘺 𝘱𝘳𝘦𝘥𝘦𝘤𝘪𝘣𝘭𝘦𝘴, 𝘲𝘶𝘦 𝘧𝘢𝘤𝘪𝘭𝘪𝘵𝘦 𝘦𝘭 𝘤𝘶𝘮𝘱𝘭𝘪𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘰 𝘺 𝘲𝘶𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘤𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦 𝘵𝘢𝘮𝘣𝘪𝘦́𝘯 𝘴𝘶𝘴 𝘦𝘴𝘧𝘶𝘦𝘳𝘻𝘰𝘴 𝘦𝘯 𝘪𝘯𝘤𝘰𝘳𝘱𝘰𝘳𝘢𝘳 𝘢 𝘲𝘶𝘪𝘦𝘯𝘦𝘴 𝘱𝘦𝘳𝘮𝘢𝘯𝘦𝘤𝘦𝘯 𝘧𝘶𝘦𝘳𝘢 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘧𝘰𝘳𝘮𝘢𝘭𝘪𝘥𝘢𝘥”, concluyó Dupuy.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí