
Ayacucho figura entre las regiones donde empresas agroexportadoras y viveros especializados han realizado ensayos para identificar variedades de cereza adaptadas a las condiciones climáticas del Perú. De acuerdo con un estudio del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), estas evaluaciones se desarrollan desde hace aproximadamente 10 años y buscan encontrar materiales genéticos con menores requerimientos de frío.
El informe señala que las condiciones de altitud de las zonas altoandinas pueden favorecer el desarrollo del cultivo. En el caso de Ayacucho, los ensayos forman parte de las evaluaciones realizadas también en Arequipa, Junín, Áncash, Cajamarca y Huancavelica, aunque la aptitud definitiva de cada zona deberá comprobarse mediante estudios agroclimáticos, ensayos varietales y análisis económicos.
El Midagri sostiene que la cereza todavía se encuentra en una etapa experimental y precomercial en el país. Sin embargo, los avances en la adaptación de variedades han generado expectativas sobre una posible futura industria exportadora, especialmente hacia mercados asiáticos. El principal reto será encontrar materiales que combinen bajos requerimientos de frío, productividad, firmeza y calidad comercial.


