
“Tenemos que trabajar y capacitar. Hay que mejorar la producción, pero también el trabajo en el tema de la calidad”, sostuvo Marleny Salazar Ocampo, coordinadora ejecutiva del Vraem de Devida, quien informó que la producción cafetalera del Vraem viene experimentando una transformación orientada a mejorar tanto la productividad como la calidad del grano. El trabajo con los productores comprende desde el manejo de las fincas hasta los procesos de fermentado, secado, selección, tostado y molienda.
El fortalecimiento de la cadena productiva también busca responder a un mercado cada vez más especializado, donde los consumidores reconocen variedades, puntajes y características sensoriales del café. En ese sentido, Salazar destacó que el Vraem viene posicionándose principalmente por sus cafés de especialidad y por el crecimiento de cafeterías que promueven nuevas formas de consumo. “Sí tenemos posicionado un café primero de calidad y segundo de especialidad”, afirmó, al señalar que la producción regional ya despierta interés en ciudades como Lima, Arequipa, Chiclayo y Trujillo.
La representante de Devida señaló que la asistencia técnica busca reducir el impacto de problemas como la roya amarilla y el cambio climático, promoviendo que los cafetaleros mantengan un manejo permanente de sus fincas. También ha permitido mejorar las condiciones de vida de numerosas familias y cambiar la percepción externa. “Ha cambiado vidas, definitivamente que ha cambiado vidas; hoy es una oportunidad para nuestras familias”, manifestó. A ello se suma una evolución en la presentación de los productos, que actualmente cuentan con registros sanitarios y mejores empaques, permitiendo a los productores participar en ferias y concursos nacionales e internacionales.


