
Moody’s Ratings redujo la preocupación por un posible deterioro de la calificación crediticia del Perú tras el cambio de Gobierno. La agencia mantiene al país en Baa1 con perspectiva estable, dentro del grado de inversión. Sin embargo, recordó que el Perú perdió su calificación A3 en 2021 debido, entre otros factores, al deterioro institucional y la incertidumbre política.
Renzo Merino, vicepresidente del Grupo de Riesgo Soberano de Moody’s Ratings, señaló que una mayor polarización política podría afectar las políticas económicas y fiscales. “Lo que podría ser el factor clave para que Perú mejore desde la perspectiva crediticia y vuelva a apuntar a esa categoría que tuvo durante un tiempo, es el tema institucional”, sostuvo. La agencia también espera que el nuevo Gobierno mantenga la consolidación fiscal y advierte riesgos por el Fenómeno El Niño.
En el plano económico, Moody’s prevé que el crecimiento del Perú se ubique alrededor de 3.5 %, impulsado por el desempeño de la inversión privada durante el primer semestre. La agencia realizará una nueva revisión del perfil crediticio en septiembre, aunque precisó que necesitará observar por más tiempo las decisiones del nuevo Gobierno antes de evaluar posibles reformas estructurales.


