La infraestructura pública del país mantiene una baja cobertura de seguros frente a desastres. Eduardo Morón, presidente de la Asociación Peruana de Empresas de Seguros (Apeseg), informó que solo alrededor de 0.5 % de los colegios públicos, 5 % de los centros de salud y 25 % de la infraestructura de transporte cuentan con protección. “No llegan ni a 200 los colegios asegurados, de un universo aproximado de 50,000. Existe un espacio muy grande no cubierto”, señaló.
Ante un terremoto de gran magnitud, esta situación podría obligar al Estado a asumir directamente los costos de reconstrucción y competir por recursos destinados a la emergencia, la ayuda y la recuperación. Además, los daños en carreteras y otras obras podrían afectar la actividad económica y retrasar la continuidad de servicios. Morón señaló que el país aún tiene capacidad fiscal para endeudarse después de una catástrofe, pero consideró que debe prepararse con anticipación.
Por ello, planteó“completar la tarea” mediante una estrategia financiera que permita contar con recursos para reparar o reponer infraestructura y mantener los servicios esenciales tras un desastre.



