
La Libertad se mantuvo en el puesto 8 a nivel nacional del Índice de Competitividad Regional (INCORE) 2026, elaborado por el Instituto Peruano de Economía (IPE), consolidándose como la región más competitiva del norte por tercer año consecutivo. La región avanzó en los pilares Infraestructura e Instituciones, e impulsada por el mayor uso de billeteras digitales, que pasó de 28.6 a 40.3 transacciones mensuales por persona. Sin embargo, en Instituciones persisten debilidades de fondo. El IPE señaló que «solo el 11.1% de los liberteños considera buena o muy buena la gestión del gobierno regional, el tercer valor más bajo del país». Añadió que «apenas el 26.4% de los expedientes judiciales fue resuelto en el último año, muy por debajo del promedio nacional (37.0%)».
El mayor retroceso se registró en Educación, en el que La Libertad cayó del puesto 12 al 14, su nivel más bajo desde 2016. El IPE explicó que ello se debe principalmente a un deterioro en la conectividad escolar, debido a que «el acceso a internet en escuelas bajó de 56.9% a 47.0%», además del bajo rendimiento en lectura y matemática entre estudiantes de cuarto grado de primaria, ambos por debajo del promedio nacional. En Salud, la región conservó el octavo lugar, con avances en vacunación infantil, aunque el embarazo adolescente se incrementó de 6.9 % a 9.4 %. En el pilar Laboral, la región descendió del puesto 8 al 9, afectada por el aumento de trabajadores con ingresos inferiores al salario mínimo, de 24.6 % a 33.3 %.
Frente a este panorama, el IPE planteó que «impulsar la competitividad en La Libertad requiere un enfoque integral, con énfasis en los pilares más rezagados», priorizando la transparencia en la gestión pública, el combate a las economías ilegales y el fortalecimiento de la calidad educativa mediante mecanismos como Obras por Impuestos (OxI) o Asociaciones Público-Privadas (APP).


