
Liz Osorio Clemente, fundadora de Awaq, emprendimiento dedicado a la joyería artesanal, destacó que la propuesta busca revalorar el tejido y el color a través de accesorios personalizados para mujeres. El nombre del negocio proviene del vocablo quechua que significa «tejer» y resume la esencia de cada pieza elaborada a mano. «Nuestro emprendimiento trata de hacer aretes personalizados, con bastante color, para resaltar la belleza de la mujer. De por sí somos bellas, pero con nuestros diseños queremos que cada una se sienta aún más identificada con su estilo», expresó.
Aunque la marca tiene apenas un año de funcionamiento, la emprendedora señaló que la aceptación del público superó sus expectativas, especialmente tras participar en la feria de Semana Santa. Explicó que el proyecto nació como un pasatiempo familiar, inspirado en el tejido a crochet, hasta convertirse en un negocio formal con identidad propia. «Inicialmente hacía los aretes solo para mí y para mis amigas, pero ellas me animaron a emprender. Hoy ya tenemos un local y seguimos capacitándonos para ofrecer mejores acabados y diseños exclusivos», comentó.
Con miras a expandirse a nuevos mercados, Awaq también elabora accesorios personalizados para promociones escolares, eventos especiales y artistas, adaptando cada pieza al vestuario de sus clientes. Liz Osorio aseguró que el objetivo es posicionar la marca dentro y fuera del país mediante propuestas originales inspiradas en la artesanía ayacuchana.
«Nuestra meta es llegar a nivel nacional y, si es posible, al mercado internacional. Cada diseño lleva un toque propio y podemos personalizar los aretes según el outfit o la ocasión que necesite cada cliente», concluyó.


