
El cuidado de las vicuñas y la prevención de enfermedades se han vuelto tareas centrales para mantener la producción de una de las fibras más valoradas del mercado. Productores y artesanos sostienen que preservar la salud de los animales es tan importante como el trabajo posterior de transformación.
Norma Chaupin Fernández explicó que el manejo incluye conservar pastizales, mantener cercos y vigilar el estado de las poblaciones para evitar problemas sanitarios. Entre ellos destaca la sarna, una enfermedad que puede debilitar a los animales y afectar la calidad de la fibra. La actividad también representa una fuente de ingresos para familias dedicadas al manejo sostenible de camélidos sudamericanos. Sin embargo, los productores advierten que mantener esta cadena productiva requiere conservar las vicuñas y proteger los espacios donde se desarrollan.


